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Museo de la Cosmonáutica

La cosmonáutica es una disciplina fundamental para la exploración, aprovechamiento y estudio del espacio exterior, relacionada con los viajes al espacio y las actividades humanas realizadas en este ámbito. En este contexto, existen diversas infraestructuras emblemáticas, como el Centro Espacial Kennedy y el Cosmódromo de Baikonur, que desempeñan un papel crucial en el estudio de estas actividades; sin embargo, en esta ocasión nos adentraremos en un lugar que no se dedica específicamente a la investigación, sino más bien a la exposición de las grandes hazañas que se han llevado a cabo y descubierto en este campo: El Museo de la Cosmonáutica (Moscú, Rusia).

El Museo de la Cosmonáutica tiene como objetivo cautivar e ilustrar a aquellos apasionados por lo desconocido, exponiendo y transmitiendo los conocimientos adquiridos a lo largo de los años en el espacio; pero en esta ocasión, más allá de hablar de su vasta erudición, destacaremos su maravillosa arquitectura singular, que impacta desde el primer instante y que refleja con maestría el futurismo e innovación que aguarda en su interior.

La construcción de esta magnífica estructura tuvo como uno de sus principales motivos celebrar los notables triunfos y logros de la Unión Soviética en la exploración espacial. En marzo de 1958, tan solo cinco meses después del exitoso lanzamiento del Sputnik 1, se llevó a cabo un concurso en el que numerosos diseñadores y arquitectos presentaron sus proyectos para este monumento; después de evaluar exhaustivamente más de 350 propuestas, se seleccionó finalmente este obelisco que simboliza un cohete despegando hacia las estrellas, conmemorando así los hitos históricos en la conquista del espacio.

A pesar de que la torre del monumento espacial se erigió en 1964, el museo conmemorativo no tomó forma hasta diecisiete años después, el 10 de abril de 1981, bajo la dirección del diseñador principal de sistemas de cohetes espaciales, SP Queen. Es relevante destacar que esta fecha coincide con el vigésimo aniversario del histórico vuelo espacial de Yuri Gagarin, añadiendo un significado especial a la apertura del museo.

El museo tiene su ubicación en el sótano del monumento “A los Conquistadores del Espacio”, una obra emblemática de Moscú erigida en honor al lanzamiento del primer satélite artificial. Esta estructura única fue diseñada por el escultor Andrei Faydysh-Krandievsky y los arquitectos Mikhail Barshch y Alexander Kolchin, lo que la convierte en un hito distintivo de la ciudad.

Estructura del monumento “A Los conquistadores del espacio” 

Aunque estamos discutiendo el museo, es innegable que la estructura del monumento que se encuentra por encima es lo que verdaderamente impacta desde el exterior del recinto. Su construcción sin parangón permite que sea visible a varios kilómetros de distancia, gracias a su impresionante altura de aproximadamente 110 metros (360 pies). Uno de los aspectos más distintivos de este proyecto es su inusual inclinación de 77 grados, que evoca de manera elocuente la imagen de un cohete en pleno lanzamiento, dejando una estela de inspiración; para reforzar aún más este mensaje, en la cima de la composición de la misma se alza una nave espacial, añadiendo un toque final de realismo y grandiosidad a esta monumental representación. 

Hablando un poco más sobre su diseño dinámico que se inclina hacia adelante, este, encarna la ideología de la tercera utopía soviética y representa el camino hacia el comunismo. Su estratégica ubicación en la avenida de La Paz marca un importante cambio en la dirección del paisaje urbano de Moscú, y se fusiona de manera armoniosa con otras imponentes estructuras verticales que lo rodean. 

El monumento se erige principalmente sobre una estructura de acero y concreto armado; su fachada exterior, elegantemente forrada con titanio, otorgándole ese distintivo tono plateado y brindándole una formidable resistencia contra la corrosión. La elección de este elemento es emblemática de la industria aeroespacial, ya que este material se utiliza en la construcción de naves espaciales y cohetes debido a su durabilidad y su capacidad para resistir las condiciones extremas del espacio.

La arquitectura se apoya en una sólida base de concreto de forma trapezoidal que se extiende desde la base misma del monumento; esta se encuentra elegantemente revestida con granito negro y presenta relieves escultóricos que inmortalizan momentos cruciales de la conquista espacial soviética.

Un detalle sumamente destacable es que en ambas partes de la estructura principal, en su base, se erigen representaciones de los hombres y mujeres que formaron parte del programa espacial, rindiendo así homenaje a los valientes pioneros del espacio. En medio de estas evocadoras figuras, destaca la de Laika, el inolvidable primer perro en aventurarse en el espacio.

Finalmente, es fundamental destacar que en las cercanías de esta imponente estructura se erige la icónica estatua de Konstantin Eduardovich Tsiolkovsky; el destacado científico ruso que sentó los cimientos de la astronáutica. Su trabajo pionero en la teoría de cohetes ha desempeñado un papel fundamental en el avance de la tecnología espacial; siendo así, esta figura un digno tributo a su invaluable contribución.

Remodelación

Aunque se erigió muchos años atrás, ante su deterioro, en el año 2006, las autoridades locales manifestaron su firme intención de restaurar este monumento y revitalizar la zona circundante. Igualmente, durante este periodo, Alexander Kuzmin, el arquitecto principal de Moscú, presentó planes ambiciosos para la creación de una plaza circular que albergaría una representación esquemática del Sistema Solar, además de la construcción de un nuevo monumento en honor a Sergey Korolyov en las proximidades del hito existente.

En el año 2009, el museo reabrió sus puertas después de tres largos años de intensa renovación. Durante este proceso transformador, el recinto experimentó una expansión notable al triplicar su tamaño original y al incorporar nuevas secciones dedicadas a los programas espaciales de diversas naciones. Esta ampliación se extiende a lo largo de una superficie de 8,500 metros cuadrados, de los cuales 4,000 están destinados exclusivamente a exposiciones.

Lo que pueden encontrar los visitantes al interior del museo:

En el interior del museo, la capacidad de asombro no disminuye en absoluto, ya que la experiencia que comenzó en el exterior se refleja con esplendor en la impresionante colección de artefactos relacionados con la exploración espacial; desde auténticos trajes de astronautas hasta meticulosos modelos a escala de emblemáticas naves espaciales.

El museo alberga una vasta colección de más de 85 mil artefactos emblemáticos de la cosmonáutica. Entre ellos, destacan la cápsula espacial que transportó a Yuri Gagarin en su histórico vuelo y un vehículo lunar de la década de 1970 que desempeñó un papel crucial en las misiones Lunokhod. Los visitantes también pueden contemplar trajes espaciales, muestras de rocas lunares, componentes de cohetes y satélites, así como una rica colección de fotografías, vídeos y grabaciones de audio que capturan los momentos más significativos de las misiones espaciales.

Además de lo mencionado anteriormente, el museo cuenta con secciones dedicadas a los programas espaciales de otras naciones, como los de Estados Unidos, Europa y China; pero lo que resulta aún más destacado son las exposiciones interactivas que han sido diseñadas para sumergir a los visitantes en la experiencia auténtica de un viaje espacial, estas permiten a los visitantes vivir de primera mano la emoción y el asombro de explorar el espacio.

Indudablemente, este impresionante recinto es una fuente constante de asombro desde cualquier perspectiva que lo contemples; su diseño meticuloso busca incitar la emoción y la grandeza inherente a la exploración espacial. En su interior, despliega una rica narrativa histórica en torno a la cosmonáutica, mientras que en el exterior, su estructura imponente parece elevarse hacia las estrellas, dejando maravillados a todos los espectadores. Además, no podemos pasar por alto la base que sustenta este monumento, adornada con las figuras icónicas de la Unión Soviética en el ámbito espacial. 

Para aquellos apasionados por la arquitectura contemporánea y la exploración del espacio, este lugar cautivará todos sus sentidos de manera inigualable.